Los personajes de mis historias suelen ser poco ficticios. ¿Qué quiere decir eso? Que a mis personajes reales les doy un toque de ficción.
Hoy voy a hablaros de uno de los más especial para mí, ella es Lola.

Lola se convirtió en una de las piezas imprescindibles que conformaba mi mundo. Casi todas las cosas las hacíamos juntas, tanto era así, que fui incapaz de dejarla fuera de mis historias.
En la primera novela ABRE LAS CARTAS pasa más desapercibida, pero en la segunda y tercera de esta trilogía es un personaje muy principal que estará hasta el final. Es un perro, por supuesto, pero nunca fue sólo eso. En el segundo libro de la trilogía, Lola en realidad es el motivo por el cual la protagonista de la historia continúa hacia delante a pesar de la decisión que ha tomado respeto a su vida.

El personaje que encarna está dálmata sin duda te enamorará. Como escritora pienso que incluir de esta manera a nuestras mascotas viviendo las historias que estamos creando, puede llegar a sensibilizar a cualquiera de vosotros, lectores y dar visibilidad a todo lo bello y encomiable del mundo animal. Principalmente Lola, es la medicina terapéutica que mantiene con vida a la protagonista de la historia.
Te encantará descubrir en mi siguiente novela su nobleza y amor incondicional. Pienso que como lector, reirás y te emocionarás.
¿Y tú qué prefieres, personajes reales o ficticios, o quizá una mezcla de ambos?

