La empatía y el ego

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Mi querido lector. Vuelvo de nuevo por aquí a la creación de pequeños artículos en los que dejo mi visión y opiniones sobre ciertos aspectos de la vida.

Quisiera empezar con la palabra empatía. Palabra que de un tiempo a esta parte escucho muy a menudo: Empatía para con los demás. Empatía entre compañeros. Empatía con los más necesitados. Empatía para los que empiezan en un nuevo puesto de trabajo. Empatía hacia los animales. Empatía hacia la familia. Empatía, empatía y más empatía…

Pero, sabemos lo que significa esta palabra en realidad?

Por supuesto que sí, pero no lo aplicamos a casi nada o en casi nadie de un modo literal.

Si la empatía es la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos, algo no estamos haciendo del todo bien. Porque al final nunca somos capaces de ponernos en el lugar de otro y si lo hacemos (ponernos en el lugar de otro), no es más que por envidia y deseo de ocupar su posición y buena estrella. Puesto que al fin y al cabo todos nos alegramos de lo bueno de los demás pero con la boca pequeña.

Mi querido lector : y tú te preguntarás qué tiene que ver la empatía o el ego contigo. Déjame decirte que mucho. Porque no sólo existe el ego del escritor sino que también existe el ego del lector.

Pongo ejemplos:

Ego del escritor:

Soy tan bueno que vendo más libros que otros colegas.

(No se trata de ser mejor o peor. Se trata de que sepas vender tu producto y sobre todo que los lectores empatía en ese día contigo).

Ego del lector:

Leo tan rápido que puedo leer más de tres o cuatro libros a la semana. Que culto soy.

(Ya, pero leer rápido y mucho no significa que siempre se haga bien o valga la pena).

Ego del escritor:

Yo no lo habría escrito así, le quitaría esa descripción, pondría más diálogos o relataría menos en primera persona. Yo lo habría hecho mejor.

(Ya, pero no olvidemos que no somos la otra persona y cada cual tiene su estilo y personalidad).

Ego del lector:

Lo siento pero yo sólo leo ensayo, hace tiempo que dejé de leer novela.

(Muy loable, pero, ¿se sabe leer ensayo? Leer ensayo no significa ser más culto o estar más instruido que quienes leen novela).

Ego del escritor:

Yo sólo escribo novela histórica.

(Eso no significa que se está por encima de otros géneros. Todos sabemos lo importante que es la historia. Simplemente significa que te sientes más cómodo e identificado escribiendo ese tipo de género. No lo hace a uno ni mejor ni peor).

Ego del lector:

Sólo leo a escritores de renombre y que hayan conseguido premios importantes.

(Pero eso no significa que toda obra sea especialmente buena por ganar un premio literario. No olvidemos que las trampas siempre existirán, pese a quien le pese).

Ego del escritor:

No necesito tantas firmas y giras de las poco importantes. No necesito eso, puesto que ya tengo cierto renombre.

(Todas las giras y firmas son importantes. Porque los lectores no son los mismos en ningún lugar y hay que darse a conocer a pie de escenario. Sin olvidar que la oportunidad que tal vez esperabas salga en eventos de este tipo).

Podría continuar con toda clase de ego, del cual ninguno nos libramos por más que nos neguemos a admitirlo. Todos lo tenemos de alguna forma, unos más altos que otros, pero la humanidad peca de ello al 100% y, no es malo del todo. Pero como todas las cosas, lo poco gusta y lo mucho empacha.

Por eso la palabra empatía nos viene muy bien para comprender las circunstancias de cada uno, siempre diferentes entre si.

Mi querido lector y aspirante a escritor. Este mundo de letras me está enseñando a entender más que nunca el significado de las palabras ego y empatía. Por eso es importante que aprendamos a empatizar con ese ego en todos los aspectos de la vida. Siempre hay espacio para todos.

Lee para aprender, disfrutar y soñar.

Escribe para crear y dejar huella.

No leas para alardear .

No escribas pensando que has hecho el mejor libro del mundo. Porque eso nunca ocurrirá, ya que lo mejor siempre está por llegar y parece que nunca llegue.

Disfruta del trayecto.

Esa es la vida .

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