El vacío del escritor

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Escribir es un trabajo solitario. Doy fe. Suele creerse que uno se sienta a escribir cuando está en el momento álgido de la inspiración, (suele creerse), porque en realidad eso no es suficiente para sentarse a hacerlo. Lo cierto es que confluyen muchas más cosas para realizar el trabajo de escritor como se merece.

Detalles: que no se tienen tan en cuenta por mucho que uno sea consciente de que éstos, ayudarían mucho más en nuestra incursión hacia el mundo de las letras como contadores de historias.

Por ejemplo:

.Compromiso diario: Siéntate y escribe aunque te quedes horas mirando el folio en blanco.

.Crea tu santuario o refugio donde escribir: No tiene porqué ser un despacho, más escritorio, etc…Escribe donde te sientas verdaderamente cómodo. Pero ojo, estaría muy bien acostumbrarnos al hábito de tener la zona de trabajo idónea, con la información necesaria a nuestra disposición.

.Es un trabajo en cuanto te sientas frente al ordenador: A la primera de cambio, no puedes distraerte mirando redes, hablando por teléfono o dejándolo todo a medias y salir a tomar el café al cual te acaban de invitar. No olvides que estás trabajando.

.Pocos lo ven un trabajo serio si no eres un escritor famoso: Pero el primero que ha de saber que sí lo es, es el escritor que llevas dentro y te lo tomes en serio dando un pasito tras otro hasta llegar a donde se quiere.

.Seguir instruyéndose : Alimentarnos de toda información necesaria sobre la corrección en la escritura siempre nos dará mejores herramientas para que nuestro estilo se pula y fluya a la hora de contar la historia, (nunca terminaremos de saberlo todo).

.Uso de correctores profesionales : Otros ojos que no sean los tuyos te aportarán una visión que simplemente no se es capaz de ver, porque lo que cuentas lo tienes tan resabiado, tan de memoria, que sin darse uno ni cuenta, hace que no veamos posibles errores. Ojo, pero al final eres tú el que lo escribe como desea, porque el estilo de cada cual es libre; pero no se pueden olvidar ciertas normas, por mucho que incluso, haya escritores de renombre que las rompan.

.Por supuesto, véndete, promociónate si deseas que se reconozca tu trabajo: No es llegar y besar el santo, no señor. Hay muchos caminos hasta llegar ahí, unos más sencillos que otros, pero no hay que olvidar que cuando uno llega no es por arte de magia; hay que currárselo, así de simple. El esfuerzo, será siempre el secreto del éxito, la perseverancia.

Claro que hay muchas más premisas para intentar lograr el objetivo de ser escritor y además uno reconocido.

Pienso que uno debe de creer en sí mismo pero sin olvidar que siempre hay un esfuerzo, un sacrificio, un trabajo detrás de ese éxito que anhelamos y vemos tan bonito.

El vacío del escritor no es solo la soledad al escribir y tampoco el ansiado reconocimiento. El verdadero vacío es terminar de escribir la historia y saber que vas a echar de menos a los personajes con los que has convivido a diario con todas sus historias. Durante un tiempo uno se siente perdido, aunque aliviado, pero con cierto desconcierto y sobre todo con la pregunta de todas las veces: ¿Seré capaz de contar otra historia nueva?

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