Dicen que los sueños se cumplen. Se cumplen sí, pero no los esperas sentado en un sofá. No existe ese día en el que lo que deseas que se cumpla toque a tu puerta sin más. Lo sueños se buscan, sí, se persiguen porque son muy cabezotas y suelen escaparse si no estás atento.
Un sueño se gesta como el feto en el vientre materno, sólo que tarda un poco más quizás en salir y ver la luz. Pero sale, al final se acaba pariendo. No sin antes haberlo alimentado, cuidado y mimado para formarlo y convertirlo en algo hermoso tal y como tú lo imaginas.

Los sueños a veces tardan y otras llegan sin esperarlos. Lo importante es que estés dispuesto a luchar por ellos y mantenerlos con todas las consecuencias. Porque algunas veces habrás de enfadarte, de envalentonarte y continuar aunque el miedo se cruce en tu camino y trate de boicotearlo todo. Los sueños existen si dejas de cerrar los ojos y miras hacia donde puedan llegar para abarcar y descubrir. Recuerda que tras el horizonte hay mucha más vida que redescubrir. Recuerda también que siempre puedes volver a levantarte si te caes, porque si dejas de mirarte con tus ojos y empiezas a hacer caso a como te miramos los demás, cualquier golpe o caída será más leve de lo que crees. Los sueños no vienen sólos. Por eso estás aquí tú. Para perseguirlos y hacerlos tuyos. ¿A qué esperas?

No creo que pueda. Es demasiado tarde. No soy el único que persigue un sueño. ¿Por qué iba a lograrlo?
¿Por qué, por qué y por qué? Demasiadas preguntas y demasiadas dudas con las que perder el tiempo. Un sueño nunca deja de perfilarse porque un sueño no deja de crecer, evoluciona a tu compás. Si decaes no avanza. Si perseveras, continúa contra todo pronóstico.

Estas sonrisas que veo, los gestos y las miradas son parte de esas chispas que funcionan como estrellitas mágicas y te conceden el don de crear más y más historias para perfilar ese sueño que aún avanza y sigue formándose. Que bonito es escuchar, es-cu-char. Para conocer, para darte cuenta de muchas otras cosas. Para saber qué palabras responder, porque todos necesitamos palabras que escuchar, decir, leer y escribir.
¿Aún crees que no puedes? Fíjate un poco más. Un poquito más. Date cuenta, mira. ¿ No es pura fantasía? ¿ No es pura fantasía?



Mira todo esto; esto lo has buscado tú y te lo has trabajado tú. Ve hacia donde más desees. No tengas miedos ni prejuicios. Adelante. Y recuerda que el arte siempre te espera.
¿No es pura fantasía hecha realidad?




Con respecto a los sueños, y esto es una convicción personal, los sueños tienen la posibilidad de vivir en otros cuerpos, en otras mentes, en otras almas, pero tú, querido lector, sin sueños eres como una nevera vacía, un avión sin alas, un submarino en mitad de un desierto. Sin sueños la vida no tiene tiempo ni horas y mucho menos brújula. Acaba por tanto a la deriva, al antojo de las olas, de las tormentas que te llevan a naufragar en islas tan ignotas como tú propia alma.
Totalmente de acuerdo querido compañero. Los sueños son nuestra insulina diaria de la que no deberíamos prescindir…